Un compostador de traviesas tiene sentido cuando se generan bastantes restos de poda, hojas y residuos vegetales y se quiere una estructura más robusta que un contenedor de plástico. La madera forma paredes resistentes, pero el diseño debe permitir tres cosas que el compost necesita continuamente: aire, humedad controlada y acceso para remover o vaciar el material.
RailwaySleepers.com documenta compostadores construidos tanto con traviesas nuevas de pino como con piezas encajadas entre perfiles metálicos. Para un jardín doméstico resulta más sencillo trabajar con madera nueva de tratamiento conocido, especialmente si el compost terminará utilizándose en un huerto.
Un compartimento o tres
Un único cajón ocupa menos espacio y es suficiente para un jardín pequeño. Un sistema de dos o tres compartimentos permite separar material fresco, compost en proceso y producto ya maduro. Es la configuración más cómoda cuando se genera residuo durante todo el año.
| Diseño | Ventaja | Inconveniente |
|---|---|---|
| 1 compartimento | Poco espacio y menor coste | Más difícil separar fases |
| 2 compartimentos | Permite llenar uno mientras madura otro | Mayor longitud de estructura |
| 3 compartimentos | Flujo de trabajo muy cómodo | Más madera y postes |
Dónde colocarlo
La Royal Horticultural Society recomienda una ubicación resguardada y sombreada, idealmente directamente sobre el suelo. El contacto con tierra facilita drenaje y entrada de organismos del suelo. También conviene dejar espacio delante para maniobrar una carretilla y suficiente acceso lateral para reparar las paredes.
No debe situarse en una depresión donde reciba toda la escorrentía del jardín. Un compost demasiado mojado pierde aire y puede volverse viscoso y maloliente.
Qué madera utilizar
Las traviesas nuevas de pino tratado permiten construir paredes de gran sección con pocas piezas. RailwaySleepers.com muestra un proyecto de compostadores realizado con traviesas nuevas británicas de pino de 3.000 x 250 x 125 mm. La medida concreta no es imprescindible: en un jardín español pueden utilizarse formatos comerciales cercanos a dos metros y adaptar el diseño.
Si el compost se utilizará en cultivos alimentarios, es preferible evitar antiguas traviesas ferroviarias tratadas con creosota. La regulación europea impide utilizar este material en recipientes para cultivo y en aplicaciones que puedan contaminar productos destinados a consumo humano o animal.
Base abierta
La RHS recomienda colocar el compostador sobre tierra cuando sea posible. No es necesario construir un suelo de traviesas: una base abierta drena, permite contacto con el terreno y evita gastar madera en una superficie que estará constantemente húmeda.
En zonas con roedores puede instalarse una malla metálica robusta bajo el compostador antes de levantar las paredes, manteniendo el drenaje.
Construir los laterales
Las paredes pueden hacerse apilando traviesas horizontalmente o colocando postes y piezas intermedias. En un compostador doméstico de baja altura, los laterales apilados se unen con tornillos largos y se traban en las esquinas. En instalaciones grandes, los perfiles H permiten deslizar las traviesas y sustituir una pieza degradada.
Los proyectos de Calke Abbey y Clapham documentados por RailwaySleepers.com utilizan precisamente piezas encajadas entre perfiles de acero para crear grandes bahías de compost.
Dejar pasar aire
Un compostador no debe ser completamente hermético. Se pueden dejar pequeñas separaciones entre elementos secundarios o permitir ventilación por la parte frontal y superior. La RHS explica que un compost mojado y con poco aire tiende a volverse viscoso y oloroso; en ese caso recomienda incorporar material marrón y mejorar las condiciones de aireación.
No hace falta dejar grandes huecos por donde se escape el contenido. Si se utilizan traviesas macizas en todas las paredes, la aireación puede obtenerse mediante el frente, la parte superior y el volteo periódico.
Frente desmontable
Una de las mejoras más útiles es construir un frente que pueda retirarse por tablas o piezas independientes. Vaciar un cajón de un metro de altura desde arriba resulta incómodo. Con guías verticales o perfiles en U, las tablas frontales pueden sacarse a medida que baja el nivel.
Las traviesas completas son demasiado pesadas para utilizarlas como tapas frontales que se quitan cada semana. Para esa zona conviene combinar la estructura robusta de traviesas con tablas gruesas más manejables.
Qué meter en el compost
La RHS recomienda combinar materiales verdes —restos vegetales tiernos, peladuras y hojas frescas— con materiales marrones como poda triturada y cartón. La proporción no tiene que medirse con precisión de laboratorio, pero debe evitarse llenar el cajón únicamente con césped húmedo o, al contrario, solo con ramas secas.
En invierno, la RHS sugiere mezclar aproximadamente cantidades similares de material marrón y verde como orientación práctica y proteger el montón de exceso de lluvia.
Control de humedad
El compost debe estar húmedo, no saturado. Una cubierta superior sencilla reduce lluvia directa, pero no debería convertir el cajón en un recipiente sin ventilación. Si el contenido está seco y fibroso, puede añadirse agua; si está mojado y huele mal, se incorpora material seco y se airea.
Tamaño del cajón
Para un hogar con jardín medio, un módulo cercano a un metro de ancho y profundidad resulta fácil de manejar. Un cajón demasiado pequeño pierde calor con rapidez; uno enorme puede ser difícil de voltear. La RHS señala que los compostadores pueden ser pequeños o grandes según espacio y cantidad de residuo.
Postes y esquinas
Si la estructura utiliza postes, estos deben ser adecuados para exterior y para el tipo de contacto con suelo. Un poste de madera puede enterrarse si su tratamiento lo permite o montarse con una base adecuada. Los tornillos y escuadras deben ser resistentes a intemperie y compatibles con madera tratada.
Mantenimiento de las traviesas
La cara interior estará en contacto con material húmedo. Conviene retirar compost acumulado en juntas al vaciar, comprobar si hay zonas blandas y mantener la parte exterior ventilada. Un lasur decorativo en la cara externa puede utilizarse si es compatible, pero no sustituye al tratamiento preservante de la madera.
Secuencia de construcción
- Elegir ubicación sombreada y accesible.
- Definir uno, dos o tres módulos.
- Nivelar el terreno dejando la base abierta.
- Colocar postes o montar las primeras traviesas.
- Unir paredes y comprobar escuadra.
- Diseñar un frente desmontable.
- Instalar una cubierta ligera si recibe mucha lluvia.
- Empezar a llenar mezclando material verde y marrón.
Errores habituales
- Construir un suelo estanco que impida drenaje.
- Hacer el frente completo con una traviesa difícil de retirar.
- No dejar espacio para una carretilla.
- Utilizar madera ferroviaria de tratamiento desconocido si el compost va al huerto.
- Confundir un compost húmedo con uno encharcado.
- Construir varios módulos sin prever cómo se trasladará el material de uno a otro.